
Este fin de semana se ha aprobado una línea para ayudar a los bancos, para su renacimiento y mantenimiento, creo que la cifra asciende a muchos millones de euros. Esos bancos que, hace muy poquito, te ponían en sus ventanas las cifras mareantes de sus ganancias. Esos mismos que han mantenido a directivos y ejecutivos con sueldos propios estrellas de cine. Esos mismos que han prestado 150 millones de euros para comprar dos jugadores de fútbol.
Ahora resulta que con MI dinero, tengo que lavar sus beneficios. Ese dinero que no se va a utilizar en hospitales, colegios, centros de la tercera edad o, algo que últimamente se necesita más; centros sociales de comida.
Mientras leía el sábado el cerro de dinero "prestado" a los bancos, más atrás de esas páginas un titular avisaba sobre el aumento de personas que van a comer a las casas de comidas sociales. Ya son 600.000 personas las que visitan esos centros. Centros como los de Caritas o los municipales se han visto, en unos meses, superados por la presencia de gente que antes no iba, personas como los que escribimos y leemos esto que, por culpa de esa cifra de paro, no encuentran trabajo una vez han consumido sus ahorros. Personas a los que "esos pobres bancos" ENGAÑARON y dieron un crédito sabiendo que, en cualquier momento, no iban a poder pagarles.
Ahora, se antepone la supervivencia de las ratas de los bancos antes que la dignidad de las personas. Es una muestra más de que este sistema NO FUNCIONA por más que se le quiera realizar el boca a boca.
Sólo un partido político se ha dignado a pedir, mejor dicho, a exigir una ayuda para las familias que no tienen ya recursos y no encuentran trabajo, pero claro, con ese partido no suman los votos necesarios para sacar los presupuestos generales, algo que parece importar mucho al gobierno. Eso si que se le puede llamar VOTO ÚTIL.
